¿Qué es la inflación?

La inflación es el aumento general de los precios de bienes y servicios durante un periodo. Cuando existe inflación, una misma cantidad de dinero compra menos que antes.

La idea importante es la palabra general. Una subida del precio del café no basta para hablar de inflación. Tampoco basta una subida aislada de la gasolina. La inflación aparece cuando el nivel de precios de una parte amplia de la economía aumenta.

La inflación reduce el poder adquisitivo del dinero. Si una compra habitual cuesta 100 euros y después cuesta 105 euros, hacen falta más euros para adquirir lo mismo.

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Inflación y nivel de precios

La tasa de inflación y el nivel de precios son conceptos distintos.

El nivel de precios indica cuánto cuestan los bienes y servicios en un momento concreto. La tasa de inflación indica cuánto cambia ese nivel durante un periodo.

Por ejemplo, una cesta cuesta 100 euros al inicio del año. Un año después cuesta 108 euros.

La inflación del periodo es:

(108 - 100) / 100 × 100 = 8 %

Supongamos que la cesta cuesta 112 euros al final del segundo año. La inflación del segundo año es aproximadamente del 3,7 %.

Los precios siguen por encima del nivel inicial. Sin embargo, ahora suben a un ritmo menor.

Por eso, una bajada de la tasa de inflación no significa que los precios bajen. Significa que el nivel general de precios aumenta más despacio.

Cuando el nivel general de precios cae, hablamos de deflación. Cuando la inflación sigue siendo positiva pero disminuye, hablamos de desinflación.

Cómo se mide la inflación

En España, el Instituto Nacional de Estadística calcula el Índice de Precios de Consumo (IPC). El índice sigue los precios de una cesta representativa del consumo de los hogares.

La cesta incluye muchas categorías. Entre ellas están los alimentos, la vivienda, el transporte, la ropa y distintos servicios.

Cada categoría tiene un peso distinto. Ese peso refleja su importancia en el gasto de los hogares.

Una subida del 10 % en una categoría con mucho peso afecta más al IPC. La misma subida en un producto con poco peso tiene un efecto menor.

España también utiliza el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA). Este índice permite comparar la evolución de los precios entre países de la Unión Europea con una metodología común.

La tasa anual compara normalmente el índice de un mes con el mismo mes del año anterior. También existen tasas mensuales, acumuladas y otras medidas.

La inflación de una persona puede ser diferente

El IPC representa un patrón medio de consumo. Ningún hogar compra exactamente la cesta media.

Un hogar puede gastar una parte alta de sus ingresos en alquiler y alimentación. Otro puede dedicar más dinero al transporte o al ocio.

Si los precios de las categorías principales de un hogar suben más que la media, ese hogar nota una presión mayor. Esto no invalida el IPC. Solo muestra que un índice agregado no describe cada presupuesto individual.

También influye la frecuencia de compra. Las personas observan con facilidad el precio de alimentos o combustible. Otros gastos cambian con menos frecuencia y llaman menos la atención.

Causas de la inflación

La inflación no tiene una única causa. Varios mecanismos pueden actuar al mismo tiempo.

Demanda superior a la capacidad de producción

Los precios pueden subir cuando el gasto crece más deprisa que la capacidad de producir bienes y servicios.

Las empresas pueden aumentar la producción mientras tengan trabajadores, materiales y capacidad disponibles. La respuesta resulta más difícil cuando la economía se acerca a sus límites.

En ese punto, un aumento adicional de la demanda puede producir más presión sobre los precios.

El crédito, el gasto público, los impuestos y los tipos de interés pueden influir en la demanda. El efecto depende de la situación económica del momento.

Costes y problemas de oferta

La inflación también puede empezar por el lado de la oferta.

Una subida de la energía encarece el transporte y muchos procesos industriales. Una mala cosecha puede reducir la oferta de alimentos. Un problema logístico puede limitar componentes necesarios para producir.

Las empresas pueden absorber una parte del coste con sus márgenes. También pueden trasladar una parte al precio final.

El resultado depende de la competencia, los contratos, los inventarios y la duración del problema.

Inflación importada y tipo de cambio

Una moneda más débil puede encarecer los productos comprados en otras monedas.

Supongamos que una máquina cuesta 1.000 dólares. El coste en euros aumenta si hacen falta más euros para comprar esos mismos dólares.

Este efecto importa más cuando una economía depende mucho de energía, materias primas, bienes o componentes importados.

El traslado al precio final no suele ser inmediato ni completo.

Salarios, contratos y expectativas

Las expectativas también pueden hacer que la inflación dure más.

Los trabajadores pueden pedir salarios más altos si esperan precios mayores. Las empresas pueden revisar sus precios si esperan costes superiores. Los contratos pueden incluir actualizaciones automáticas.

Estas decisiones pueden prolongar una subida que comenzó por otra causa.

Las expectativas no crean siempre inflación por sí solas. Su importancia aumenta cuando afectan de forma repetida a precios, salarios y contratos.

Dinero, crédito y gasto

Un aumento de la cantidad de dinero no produce siempre una subida inmediata y proporcional de los precios.

El efecto depende del crédito, del gasto, de la producción, de las condiciones financieras y de la demanda de dinero.

Si el gasto nominal crece de forma persistente más rápido que la capacidad productiva, aumenta la presión sobre los precios. Una expansión monetaria puede contribuir a sostener esa presión cuando facilita un exceso de gasto.

La expresión “imprimir dinero” simplifica este proceso. En las economías modernas, gran parte del dinero existe como depósitos bancarios.

Qué efectos tiene la inflación

La inflación no afecta a todas las personas de la misma forma.

Reduce el poder adquisitivo de una cantidad fija de dinero. También cambia el valor real de salarios, pensiones, ahorros, deudas y contratos.

Un salario puede subir un 3 % y perder poder adquisitivo si los precios suben un 5 %.

El efectivo y los depósitos sin una rentabilidad suficiente pierden valor real con la inflación. Algunas deudas a tipo fijo pueden hacerse menos pesadas en términos reales.

Los tipos de interés también importan. Un interés nominal del 4 % no equivale a una ganancia real del 4 % si existe inflación.

Inflación, depreciación y devaluación

La inflación es el aumento general del nivel de precios. Como consecuencia, una misma cantidad de dinero pierde poder adquisitivo.

La depreciación describe una caída del valor de una moneda frente a otra en un mercado. La devaluación describe una reducción oficial de su valor en un régimen fijo o administrado.

Los tres procesos pueden aparecer juntos. No son equivalentes.

Una economía puede registrar inflación sin que su moneda pierda la misma proporción frente al dólar o al euro. También puede depreciarse con rapidez antes de que esa variación aparezca por completo en los precios internos.

Qué significa para Cartonindex

Cartonindex compara referencias mediante precios y tipos de cambio documentados.

La inflación ayuda a explicar por qué una cantidad nominal puede representar menos poder de compra con el paso del tiempo. El tipo de cambio ayuda a explicar cuánto vale una moneda frente a otra en una fecha concreta.

Una equivalencia de Cartonindex no mide por sí sola la inflación ni el coste de vida. Tampoco indica que dos unidades sean intercambiables.

Para interpretar una comparación histórica conviene mirar la fecha, la fuente del tipo de cambio y el precio usado como referencia.

En resumen

  • La inflación es un aumento general del nivel de precios.
  • Una inflación menor no implica precios más bajos.
  • Los índices de precios usan cestas representativas y ponderaciones.
  • La inflación puede surgir por demanda, oferta, importaciones, expectativas y condiciones monetarias.
  • La inflación reduce el poder adquisitivo de una cantidad fija de dinero.
  • Inflación, depreciación y devaluación describen procesos distintos.

Fuentes de referencia