¿Qué es la inflación y cómo se mide?
La inflación es un aumento general y sostenido del nivel de precios de bienes y servicios. Cuando existe inflación, una misma cantidad de dinero permite comprar menos que antes: pierde poder adquisitivo.
No toda subida de precio es inflación. Si aumenta solo el precio del café, de la gasolina o de una entrada de cine, se trata de una variación concreta. Para hablar de inflación debe observarse un incremento lo bastante amplio en el conjunto de precios de la economía.
La diferencia entre nivel de precios y tasa de inflación
El nivel de precios indica cuánto cuestan, en conjunto, los bienes y servicios incluidos en una medición. La tasa de inflación indica a qué velocidad está cambiando ese nivel.
Si la inflación baja del 10 % al 4 %, los precios no tienen por qué haber bajado. Significa que siguen aumentando, pero a un ritmo menor. Para que el nivel general de precios disminuya tendría que producirse deflación.
Esta diferencia explica una situación frecuente: la inflación puede estar descendiendo y, al mismo tiempo, los consumidores seguir encontrando los productos mucho más caros que varios años antes.
Cómo se construye una cesta de consumo
La medida más conocida es el índice de precios de consumo. Para calcularlo, una institución estadística selecciona una cesta representativa de bienes y servicios adquiridos por los hogares y registra cómo cambian sus precios.
La cesta puede incluir, entre otras categorías:
- Alimentos y bebidas.
- Vivienda y suministros.
- Transporte.
- Ropa y calzado.
- Salud.
- Comunicaciones.
- Ocio y cultura.
- Educación.
- Restaurantes y otros servicios.
No todos los productos tienen el mismo peso. Una categoría a la que los hogares dedican una parte grande de su presupuesto influye más en el índice que otra con un gasto reducido.
Si la energía representa una parte importante del gasto medio, una subida de su precio puede afectar mucho a la inflación general. Una subida idéntica en porcentaje de un producto poco consumido tendrá un efecto menor.
Cómo se expresa la inflación
La tasa más citada suele ser la inflación interanual. Compara el índice de un mes con el del mismo mes del año anterior.
También pueden publicarse:
- Variación mensual: compara un mes con el anterior.
- Variación acumulada: compara el nivel actual con el comienzo de un período.
- Promedio anual: compara el promedio de un año con el del año anterior.
- Inflación subyacente: intenta observar tendencias más persistentes excluyendo determinados componentes volátiles o administrados, según la metodología utilizada.
Dos cifras de inflación pueden ser distintas y ambas correctas si utilizan períodos o índices diferentes. Toda cifra debería leerse junto con su definición.
Un ejemplo sencillo
Supongamos que una cesta cuesta 100 unidades en el año inicial y 108 un año después.
La inflación del período sería:
(108 − 100) / 100 × 100 = 8 %
Si al año siguiente la cesta pasa de 108 a 112, la nueva inflación anual sería aproximadamente del 3,7 %, no del 12 %. El índice está un 12 % por encima del punto inicial, pero la tasa del segundo año compara 112 con 108.
Por qué la inflación personal puede ser diferente
El índice representa un patrón medio de gasto. Ningún hogar compra exactamente la cesta promedio.
Una persona puede dedicar una parte elevada de sus ingresos al alquiler y a la energía. Si esas categorías aumentan mucho, sus costes pueden subir más que la media. Otra que gasta poco en ellas puede sentir una inflación menor.
También prestamos más atención a compras frecuentes, como alimentos o transporte, que a gastos menos visibles o esporádicos. Esto puede hacer que la inflación percibida sea distinta de la cifra oficial sin que una de las dos observaciones sea necesariamente falsa.
Inflación y calidad
Medir precios a lo largo del tiempo requiere distinguir entre una subida pura y una mejora del producto. Si un ordenador nuevo cuesta más pero también ofrece prestaciones superiores, los estadísticos intentan separar la parte del incremento asociada al cambio de calidad.
La cesta y sus ponderaciones también deben actualizarse para reflejar nuevos hábitos de consumo. Los productos aparecen, desaparecen o cambian de importancia.
Qué no explica una tasa de inflación
Una tasa nacional no indica por sí sola:
- Cómo cambia el coste de vida de cada hogar.
- Si los salarios han aumentado al mismo ritmo.
- Cómo se ha movido la moneda frente a otras.
- Qué productos concretos explican el resultado.
- Por qué subieron los precios.
La inflación describe el movimiento general de los precios. Para entender sus causas y consecuencias hay que combinarla con otros datos.
Para continuar
- ¿Por qué se produce la inflación?
- Inflación, devaluación y depreciación: diferencias
- ¿Qué es el poder adquisitivo?
- Glosario: IPC e inflación subyacente